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La selección de personal: cómo te eligen o te rechazan para un puesto de trabajo

Las empresas utilizan entrevistas y otras técnicas y pruebas para seleccionar a los mejores trabajadores para cada empleo. Si, por ejemplo, has enviado tu curriculum para presentarte a una oferta de empleo como administrativo contable, muy posiblemente tú y el resto de personas que se han presentado a esa oferta tendrán que pasar por diferentes pruebas de selección. Ya has pasado la "primera prueba": la empresa ha admitido tu curriculum y/o te ha llamado para una entrevista y/o para que participes en una selección de personal.

Cuál es tu objetivo

Ahora tienes que superar el resto de las pruebas de selección de personal para poder conseguir ese empleo que te interesa. Deberás conocer bien tus puntos fuertes y tus puntos menos buenos, y conocer también el puesto de trabajo y a la empresa. De esta forma sabrás qué aspectos van a valorar más en las pruebas de selección (y los tendrás que preparar bien) y qué aspectos no admitirán o no les gustarán nada.

Pruebas de la selección de personal

Para comprobar si eres un buen trabajador para el puesto de empleo de que se trate tendrás que pasar por una o varias de estas pruebas de selección.

  1. Entrevista individual de selección. En esta entrevista el seleccionador te hará preguntas para comprobar, por tus respuestas, si eres la persona más adecuada para el puesto.
    1. El entrevistador intentará conocer tus experiencias y tu formación, así como tus habilidades y conocimientos profesionales relacionados con el puesto.
    2. También intentará descubrir otros aspectos más personales o generales como tu capacidad para llevarte bien con los compañeros y adaptarte al estilo de la empresa, tu forma de comportarte y tu personalidad en general, cómo reaccionarás en diferentes situaciones, etc.
    3. En la entrevista se te informará sobre las características del puesto de trabajo y de la empresa. De esta forma se intentará comprobar el interés que muestras por ese puesto y por integrarte en la empresa, y las condiciones laborales y económicas que exiges, ya que no querrán contratar a una persona que "da la impresión de que va a dejar el puesto en cuanto le salga algo mejor".
  2. Entrevista de selección en grupo. Este tipo de entrevista se caracteriza por la presencia de uno o varios entrevistadores y de uno o varios candidatos al puesto. Estas entrevistas son especiales porque te exigen atender y comportarte adecuadamente con todos los entrevistadores y con todos los candidatos. Debes tener en cuenta las respuestas de los otros candidatos para elaborar las tuyas y hacerlo de una manera educada y habilidosa sin mostrarte demasiado competitivo o agresivo. También pueden ser entrevistas informativas en las que se dan a conocer las condiciones del puesto y los requisitos a cumplir por los participantes.
  3. Pruebas prácticas. Una de las mejores formas de comprobar la profesionalidad de una persona es hacerla pasar por pruebas prácticas, por actividades que están relacionadas con el puesto de trabajo. Por ejemplo, ejercicios de contabilidad reales, manejo de programas informáticos, etc. A veces realizar estas pruebas prácticas es muy caro o muy lento sobre todo cuando hay muchos candidatos que probar. Por eso se suelen utilizar otras pruebas o tests escritos.
  4. Pruebas escritas y tests. Estas pruebas se realizan porque es una forma muy rápida y cómoda de tener información sobre muchas personas y poder compararlas entre ellas. Hay muchos tipos de pruebas o tests:
    1. Tests de personalidad y motivación. Las preguntas y pruebas de estos tests sirven para recoger información sobre tu personalidad o tu forma de ser y de comportarte en diferentes situaciones. Es como una entrevista en la que no hay entrevistador y "le respondes" al test. Los tests también pueden incluir preguntas para conocer tu motivación por el puesto de trabajo y por el trabajo en general.
    2. Tests de aptitudes o de inteligencia general. Miden tus capacidades intelectuales y tus conocimientos generales. Pueden comprobar si eres una persona con habilidades para hablar, para expresarte y para razonar; si tienes capacidades matemáticas; si tienes rapidez mental; si coordinas bien tus movimientos y resuelves problemas de tipo espacial, etc.
    3. Tests de aptitudes o habilidades específicas. Miden aspectos concretos relacionados con los puestos de trabajo tales como la facilidad para los idiomas, para la informática, para la mecanografía, etc.
  5. Pruebas a realizar en grupo. Estas técnicas posibilitan la evaluación de varias personas a la vez. Pueden ser muy útiles porque permiten conocer las habilidades de las personas para colaborar y/o dirigir a otras personas, las habilidades para convencer y motivar a otras personas, y las capacidades para resolver problemas en grupo. Recuerda que el trabajo en las empresas casi siempre se hace en equipo o, al menos, en relación con otros compañeros.

Muchas de estas pruebas son escenificaciones o simulaciones de situaciones de trabajo reales en las que las personas del grupo tienen que ponerse de acuerdo para resolver algún tipo de problema.

Este tipo de pruebas pueden realizarse para puestos de responsabilidad y de dirección, y para puestos en los que sean importantes las habilidades de relación con los demás: puestos de comercial, directivos o jefes de departamento, etc.

Breves recomendaciones para superar la selección

  1. Entérate de qué buscan. Ellos compran y tu vendes. Van a mirarte con lupa y tienes que presentarte de modo que parezca que eres la persona más adecuada para el puesto. Por eso tienes que intentar conocer el puesto y la empresa.
  2. Muestra tus puntos fuertes. Tienes que tener preparados tus puntos fuertes, demostrar que sirves y que funcionas perfectamente para ese puesto.
  3. Maquilla tus puntos débiles. Tienes que conocer cuáles son los aspectos en los que no das la talla o que menos van a gustar en la selección. Prepara bien la forma de explicarlos o de disimularlos en el caso de que sea necesario.
  4. Aprende de la selección. Si no te seleccionan lo intentarás la próxima vez, pero lo más importante es que te fijes en la entrevista y en las pruebas, que aprendas de los errores que hayas cometido y que en la siguiente ocasión te prepares todavía mejor.

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