SI YA HAS ENCONTRADO UN EMPLEO QUE TE GUSTA...¡ENHORABUENA!
AHORA TIENES QUE MANTENERLO. Muchas personas no tienen problemas
para encontrar empleos sino para mantener los que encuentran. Cuando
entras a trabajar en una empresa debes actuar adecuadamente para ser
un buen profesional y mantener buenas relaciones y así tener
más posibilidades de quedarte en ese puesto (si es lo que quieres).
DE UNAS "PRÁCTICAS" A UN EMPLEO.
Si estás en periodo de prueba, haciendo prácticas o colaborando,
tienes una oportunidad de oro para dar tu mejor imagen y tener posibilidades
en el caso de que surja algún empleo en esa empresa.
¿EL EMPLEO QUE HAS CONSEGUIDO CUMPLE TUS OBJETIVOS
PROFESIONALES? Un trabajo te proporciona dinero pero quizás
tú también pides que además te interese y esté
relacionado con tus objetivos profesionales. Si estás en ese
empleo sólo por necesidades económicas tienes que mantenerlo
(porque lo necesitas), pero también tienes que planificar y dedicar
tiempo a buscar otros empleos que te desarrollen personal y profesionalmente.
Además, ya sabes que si estás trabajando estás
ocupado y esto te puede ayudar a buscar otros empleos.
MUCHOS EMPLEOS SON TEMPORALES. Tener empleo, perderlo,
volverlo a buscar y encontrar otro empleo es muy frecuente para muchos
tipos de profesiones y le ocurre a muchos trabajadores. Es normal que
en nuestra vida profesional cambiemos muchas veces de empleo e incluso
a veces de profesión.
MEJORA TU FORMACIÓN Y TU PROFESIONALIDAD. Aprovecha
tus empleos para aprender y perfeccionar aquellas habilidades y conocimientos
que te interesen.
CREA TU EMPRESA "DESDE" TU EMPLEO. Un
gran número de nuevos empresarios o emprendedores han creado
sus empresas gracias a la experiencia, a los contactos e incluso a los
clientes relacionados con las empresas en las que trabajan o han trabajado.
A la vez que trabajas puedes plantearte la posibilidad de ser "tu
propio jefe".
RECOMENDACIONES PARA MANTENER TU PUESTO DE TRABAJO.
- Mantén unas buenas relaciones con lo compañeros.
Unas buenas relaciones con los compañeros hacen que hablen bien
de ti (o que no hablen mal) y que te apoyen en lo que puedan. Además,
pueden ser contactos a la hora de buscar nuevos empleos.
- Intégrate. Si tus compañeros salen a desayunar o
tienen otras reuniones informales, hazlo tú también
aunque tengas cosas que hacer o no te apetezca mucho. Así
no te aislarás y, además, en estas "reuniones"
se habla de muchos temas que pueden ser de interés para ti.
- No parezcas "mejor". No seas "el que trabaja más
que nadie" ni "el que nunca comete errores" o trates
a los demás con muchas exigencias.
- Adáptate. Intenta tener el mismo estilo que los demás,
sin llamar la atención.
- Préstate a ayudar. No es necesario ser "muy amigo"
ni atento sino ser natural.
- Tienes que saber a quién tienes que recurrir para hablar
de algo del trabajo.
- Y habla bien de los demás o...¡cállate!
- Pendiente de las tareas más que de la hora de salida.
Da una imagen de que terminas tus actividades aunque alguna vez tengas
que quedarte un poco más.
- Sé un buen trabajador y cumple. Haz las
cosas bien tal y como te han mostrado los jefes y a veces los compañeros.
Si no estás seguro o no sabes, pide consejo o ayuda a otros.
Y, por supuesto, sé puntual.
- Esfuérzate más al principio. Esfuérzate
en las primeras semanas para aprender rápidamente a trabajar
con soltura y eficacia. Si es necesario, inscríbete en cursos
nocturnos, trabaja en casa, repasa los apuntes o los libros adecuados,
y echa "horas extras" para ponerte al día pero sin
dar la impresión de trabajar más que nadie.
- No propongas mejoras ni critiques. Al contrario,
deja que te enseñen y acepta las críticas. En las primeras
semanas o meses en tu nuevo empleo tienes que observar, escuchar y
aprender. No des consejos u opiniones salvo que te los pidan, ni pienses
que tú "lo podrías hacer mejor". Quizás
sea cierto pero todavía tienes que ganarte el respeto y la confianza
de los demás.
- Adáptate al tipo de jefes. Si los jefes
que tienes son poco receptivos a las sugerencias y prefieren trabajadores
sumisos, haz lo propio. Si, en cambio, el clima es de fomento de la
iniciativa y de la responsabilidad busca siempre la forma de mejorar
en tu trabajo y proponer alternativas, siempre desde el cumplimiento
de las tareas encomendadas.
- Sigue el estilo de la empresa. Comprueba con qué
criterios se valora el trabajo de los empleados: puntualidad, iniciativa,
tiempo dedicado, sumisión, resultados, etc.; entérate
cómo se habla con un superior; qué hacer cuando te pones
enfermo; infórmate sobre horarios y turnos, sobre pausas y descansos,
etc.
- No creas en tus primeras impresiones. Cuando pienses
que ya conoces la empresa, a los jefes, a los compañeros, a
las normas internas, tal vez estés equivocado. Sé discreto
y prudente para no "meter la pata". No cuentes cosas personales
y piensa que todo lo que dices a los compañeros "amigos"
puede llegar a los jefes
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