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| Tu
Empleo en 40 pasos |

Propiedad de
"Tu Empleo en 40 Pasos" |
Alcántara Gómez, A. (2001): Tu empleo en 40 pasos. Mallorca: Confederación de Empresarios de Baleares. Fondo Social Europeo. Los contenidos de esta publicación han sido cedidos exclusivamente para uso a PDE.com - Diputación Provincial de Córdoba. Queda prohibido cualquier otro uso o reproducción sin la autorización de su autor. |
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| 36 - La entrevista de selección personal
(II). Recomendaciones. |
El éxito en una entrevista de trabajo está determinado
no tanto por el conocimiento y experiencia reales como por la habilidad
para saber venderse, destacar lo mejor y disimular lo menos bueno. Deberán
tenerse en cuenta el aspecto externo y la imagen, así como la
forma de decir las cosas.
- Preparar la entrevista con información sobre la
oferta y la empresa y basándonos en nuestra vida profesional
y en el curriculum que enviamos.
- Lo más importante es no cometer errores.
No te obsesiones con hacer las cosas de una forma o de otra en la entrevista
y no intentes aparentar ser otra persona. El entrevistador ya tiene
tu curriculum y te conoce bastante. Podrás mejorar tu presentación
pero tienes poco margen porque la sinceridad es fundamental y evitará
que puedan descubrirse contradicciones que podrían descartarte.
Por eso, donde tienes más margen de actuación es en preocuparte
de no cometer ningún error "tonto" que pueda dar una
mala imagen de ti como persona y como profesional.
- Habla de manera ordenada y sencilla.
- Muéstrate siempre educado y cordial. Saluda y preséntate,
trata de usted, solicita permiso, da las gracias, etc.
- El habla debe ser pausada y con orden, exponiendo una idea y luego
otra, no hablar por hablar. El silencio a veces es útil en
una conversación. Evita frases hechas, refranes, expresiones
malsonantes y muletillas.
- Lo importante no es responder rápido sino explicarte de
manera razonada. No tengas prisa porque cometerás errores.
Si no entiendes bien algo o necesitas tiempo para pensar la respuesta
pide que te explique, por ejemplo, "a que se refiere exactamente
esa pregunta", para ganar ese tiempo.
- Utiliza palabras técnicas relacionadas con la profesión
cuando surjan de manera natural pero no intentes exhibirte ni demostrar
nada. Pero no utilices palabras complicadas que puedan rozar la pedantería,
sino fáciles de comprender, cortas y explicativas que puedan
mostrarte como una persona competente pero sencilla. Si el vocabulario
que utilizas es demasiado complejo puedes hacer pensar al entrevistador
que eres una persona aburrida, que te resultará difícil
trabajar con los demás, que no tienes ni idea de lo que estás
hablando...
- Si quieres superar las entrevistas de selección tendrás
que aprender a hablar de ti mismo de la forma más efectiva,
sin falsa modestia pero sin alardear demasiado.
- Contesta a las cuestiones sin andarte por las ramas ni darle muchas
vueltas. Si necesitas un tiempo para pensar pide que te repita la
pregunta para "ver si lo has entendido bien".
- Adapta tu aspecto externo y tu imagen.
La primera impresión que causas, la imagen que das y tu
forma de comportarte, son aspectos que hablan de ti y que le dan al
entrevistador mucha información sobre cómo eres a nivel
personal y a nivel profesional. Recomendaciones para adaptar tu aspecto
e imagen son las siguientes:
a) Ofrece una imagen discreta. A pesar de estar en el siglo XXI
todavía las personas nos juzgamos unas a otras por nuestra
forma de vestir, y esto les pasa también a los entrevistadores.
No todos son iguales y lo importante debería ser tu profesionalidad
y no tu ropa pero, por si acaso, sé prudente y viste sin colores
estridentes ni adornos exagerados como demasiadas joyas, y si eres
hombre mejor si no llevas pendientes. Es obvio decir que es más
adecuado dar una imagen aseada pero sin demasiado perfume, gomina
(cuando no sea oportuno), etc.
b) Viste cómodo. Es importante que te vistas de la forma
que creas que más te favorece. Usa esa misma ropa para salir
o póntela en más ocasiones y así te sentirás
más cómodo y natural en la propia entrevista.
c) Adapta tu ropa al puesto y a la empresa. No es lo mismo trabajar
en un bufete de abogados que hacerlo en una empresa de informática
o en una ONG. La ropa de trabajo para un puesto de fontanero y para
otro de vendedor pueden ser muy diferentes por lo que en la entrevista
debes dar una imagen relacionada.
Por otro lado, si quieres dar una imagen desenfadada y dinámica
puedes quitarte la chaqueta del traje en un momento de la entrevista
o, por el contrario, si pretendes mostrar formalidad extrema o autoridad
déjatela puesta.
Llevar una buena cartera y/o una agenda resalta la imagen, especialmente
para economistas, abogados, ingenieros, directores, etc.
d) Los complementos afectan mucho a la imagen. En caso de duda ser
siempre discretos respecto al estilo del reloj, las joyas, los sombreros,
los guantes, etc.
- Cuida tus modos de saludar, de sentarte y de moverte.
- El saludo. En la primera impresión el saludo inicial es
muy importante. Un apretón de manos debe darse con decisión
y firmeza, no con flacidez, con temblor de manos, con los dedos contraídos
o con la mano sudorosa o muy fría. Evidentemente algunas de
estas cosas son difíciles de evitar pero debe intentarse. Las
mujeres también deben dar exclusivamente un apretón
de manos.
- El modo de sentarse. Lo ideal es no estar excesivamente relajado
ni tenso. Si se está muy nervioso no adoptar posturas que lo
hagan evidente tales como el movimiento de la pierna cruzada, agarrar
la cartera o el bolso en las rodillas con fuerza, etc. Elegir una
postura cómoda desde el principio, no ir buscando la postura
"adecuada" constantemente, y procurar no hundirse en el
asiento ni quedarse en el extremo. Colocarse a una distancia prudente,
ni excesivamente alejado, ni pegado a la mesa.
- Evitar tics. Evitar ademanes exagerados que denotan nerviosismo
como frotarse las manos, rascarse el pelo, movimientos de nariz, morderse
las uñas, ajustarse la corbata, arrugar la frente, tamborilear
con los dedos en la mesa, tocar un bolígrafo repetidamente,
gesticular demasiado, etc.
- Los gestos discretos sirven de apoyo a nuestras afirmaciones, avivan
el interés por la conversación y fijan más la
atención.
- La mirada y la sonrisa son importantes.
Es importante mostrar atención y no parecer ausente. Es
decir, no debemos rehuir la mirada del entrevistador sino mantenerla
de manera más o menos continuada aunque no de una manera rígida
sino con una expresión relajada en la cara.
Una sonrisa moderada también es muy apropiada en una entrevista.
- No hablar mal de las empresas anteriores.
- Mostrar los aspectos positivos de las antiguas empresas en las
que se haya trabajado tratando de dar impresión de sinceridad,
incluso cuando se disfrace la realidad.
- No admitir nunca que el jefe fue injusto contigo, que no te gustaba
el ambiente de trabajo en tu empleo anterior ni la gente con la que
trabajabas. Guárdalo para ti, ya que son aspectos que no van
a proporcionarte puntos a favor como candidato sino que, por el contrario,
pueden ir en contra tuya al transmitir una imagen de persona complicada,
poco sociable o amiga de las disputas.
- Al mismo tiempo, el que habla mal de su antigua empresa crea desconfianza
porque es posible que, si entra en la actual, también acabe
hablando mal y generando una mala publicidad de la misma.
- Observa estos ejemplos sobre las distintas impresiones que producen
dos candidatos al hablar de sus antiguas empresas:
Entrevistador: ¿Y como era la gente en la última
empresa en la que usted trabajó?
Candidato1: La gente que había en la empresa en la
que yo trabajaba no eran muy profesionales, usted sabe, era una empresa
familiar y había demasiado enchufismo. Yo no me encontraba bien
allí porque no podía demostrar mi valía y desarrollarme
profesionalmente. Por esto quiero trabajar en esta empresa que...
Candidato 2: Quienes trabajaban en mi anterior empresa eran
personas muy simpáticas y cordiales. No tuve problemas en mi
trabajo como supervisor. Con ellos pasé muy buenos ratos. Sin
embargo, las oportunidades eran muy limitadas, por eso busco un nuevo
puesto en una empresa como la suya...
- Evitar hacer preguntas inoportunas.
Una sola pregunta desafortunada puede eliminarte completamente
del proceso de selección. Es mejor no hacer una pregunta si
no se tiene claro el impacto que va a tener en el entrevistador.
Algunas preguntas inoportunas en una entrevista inicial podrían
ser:
- pedir información sobre la actuación en la entrevista;
- pedir información sobre vacaciones;
- pedir información sobre cuestiones salariales al principio
de la entrevista, o cuando el entrevistador, claramente, no quiere
dar información sobre esta cuestión, etc.
Algunas preguntas adecuadas podrían ser:
- pedir más detalles acerca de las responsabilidades y tareas
del puesto;
- solicitar información sobre los aspectos más complicados
del puesto, etc.
- Escucha y deja hablar al entrevistador.
Debes contestar las preguntas que te haga pero también tienes
que dejarlo hablar y también dejar que termine de hacer las
preguntas para que no des una imagen de impaciente o charlatán,
y para conseguir ir conociendo cómo es el entrevistador y también
analizar toda la información que nos pueda ir dando.
- Desarrolla y utiliza tu propio estilo para lograr una "actuación
perfecta".
En el mundo laboral, el estilo es un factor muy importante en la
presentación de tus ideas porque ayuda a hacer llegar el mensaje
de forma adecuada y a producir una buena impresión. El estilo
tiene mucho que ver con el carisma, con la energía, con el
optimismo, con la seguridad en uno mismo, etc. Se pone de manifiesto
en la forma de andar, de hablar, en el vocabulario, el sentido del
humor, los modales, la ropa, la sonrisa y los gestos. Es difícil
cambiar de estilo aunque no imposible. Requiere que te prepares bien
las respuestas a las preguntas que te hagan.
- No discutir con el entrevistador.
No es recomendable discutir o poner en duda el punto de vista del
entrevistador, porque va a generar con mucha probabilidad un rechazo
hacia el candidato y, generalmente, no habrá una segunda oportunidad.
Expresando tus puntos de vista y criticando o cuestionando aquello
que dice el entrevistador conseguirás desahogarte y sentirte
bien por un momento, pero esto tendrá unas consecuencias negativas.
- Hablar desde el punto de vista de los intereses del entrevistador.
Partiendo de la premisa de que el entrevistador todo lo que quiere
saber es si la persona esta cualificada para el trabajo y si puede
hacer ese trabajo, el propósito en la entrevista es decir lo
más posible sobre nosotros mismos de forma organizada y lógica.
Lo ideal es pensar siempre en lo que quiere el entrevistador, qué
tipo de persona busca para el puesto, qué rasgos le gustan
de la gente y cuáles no, qué factores considera importantes
para un buen rendimiento...
- Habla "bien" de tus errores y tus defectos.
Todos cometemos errores, y en la entrevista uno de los mayores
errores es asegurar que nunca has cometido ningún error porque
indicaría que eres pedante o mentiroso. Debes tener en cuenta
que todos hemos tenido éxitos y fracasos y que esas experiencias
nos preparan para afrontar otras situaciones difíciles.
Al hablar de los errores cometidos no se debe dar información
que haga parecer incompetente o inexperto. Deben seleccionarse aquellos
errores menos perjudiciales y presentarlos de manera positiva y comentando
cuánto se aprendió. Si hablas sobre situaciones o decisiones
que salieron mal, esta "sinceridad" aumentará tu
credibilidad cuando hables de tus logros y otros aspectos positivos.
| NO DIGAS...(ERRORES) |
TIENES QUE DECIR... |
| Eso no lo sé hacer todavía, me falta
un poco de práctica... |
He hecho cosas parecidas, sabré arreglármelas,
tengo una buena base, estoy deseando aprender |
| Dejé la escuela, no tengo estudios... |
Siempre he preferido el trabajo práctico
|
| Soy joven |
Tengo mucha ilusión, se necesita gente
con ganas |
| Me echaron, me despidieron... |
Mi contrato se terminó... |
| No hice nada, estuve parado.... |
Estuve colaborando en casa, haciendo arreglos,
preparándome unos estudios, en ese tiempo estuve decidiendo
el camino a seguir y desde entonces sé que este trabajo es
lo mío... |
| Problemas con la ley, drogas, etc. |
Me ha servido para demostrarme que soy fuerte
y para valorar mucho más mi trabajo y lo que tengo |
| Creo que, no sé si, es posible... |
Estoy seguro de, tengo confianza en que... |
- Las preguntas que puedes hacer.
Al finalizar la entrevista te llega el momento de hacer preguntas
y debes hacer al menos alguna para mostrar tu interés y cierta
iniciativa y generalmente siempre al final de la entrevista. Si haces
preguntas, que no sean sólo relativas al salario y al contrato,
y no termines la entrevista hablando de estos temas.
Las preguntas sobre salario y duración del contrato deben
hacerse de manera indirecta y sutil: "por lo que he entendido,
este puesto de trabajo quizás pueda tener gran estabilidad
en la empresa, ¿no es así?", "¿podría
conocer cuál sería el rango salarial aproximado para
este puesto?", etc.
Haz preguntas que indiquen indirectamente que ya te ves en el puesto:
"¿qué se esperará de mí cuando me
seleccionen?", "¿que tipo de formación complementaria
necesitaré para adaptarme al puesto?", "¿cuál
sería mi disponibilidad horaria real?", etc.
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